Los beneficios de la ración láctea en la niñez

Lucianito, Luchito. Vení a tomar la leche. No quiero leche mamá. Quiero café. Mi vida, los nenes buenos toman la leche a la tarde. Quiero café. Vos querés leche Luciano. Quiero café. Lo normal es que meriendes con leche. ¿Vos querés ser un nene bueno no? Los nenes buenos son felices. Están siempre contentos. Toma la leche papi. Quiero café. Leche. Café. Leche. Café. Leche.

Obviamente Luciano perdió la batalla, esa fue la primera y la definitiva. Pensaba que no tenia opciones y fue completamentebuenoynormal  hasta esa tarde treinta años después en que se equivocó de taza y tomó de la de Pablo, su compañero de oficina y saltando de la alegría se cayó intencionalmente del balcón.

 Aida Rebeca Neuah