Los beneficios de la ración láctea en la niñez

Lucianito, Luchito. Vení a tomar la leche. No quiero leche mamá. Quiero café. Mi vida, los nenes buenos toman la leche a la tarde. Quiero café. Vos querés leche Luciano. Quiero café. Lo normal es que meriendes con leche. ¿Vos querés ser un nene bueno no? Los nenes buenos son felices. Están siempre contentos. Toma la leche papi. Quiero café. Leche. Café. Leche. Café. Leche.

Obviamente Luciano perdió la batalla, esa fue la primera y la definitiva. Pensaba que no tenia opciones y fue completamentebuenoynormal  hasta esa tarde treinta años después en que se equivocó de taza y tomó de la de Pablo, su compañero de oficina y saltando de la alegría se cayó intencionalmente del balcón.

 Aida Rebeca Neuah

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“Si No Te Quieres Resfriar, Llora Cuando Tengas Que Llorar”

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En una cadena de supermercados lanzaron una promoción de pañuelos de papel “3×2″: te llevas tres y pagas sólo dos. El lema que utilizó la marca fue la siguiente: 

“Si no te quieres resfriar, llora cuando tengas que llorar”.

Los clientes hicieron caso a ese rompedor mensaje de la campaña y, los que antes utilizaban pañuelos para sonarse los mocos durante sus catarros, (según una encuesta previa la promoción, medicados con antidepresivos, hombres a los que se les había prohibido llorar, mujeres que se daban de heroínas y demostraban que nada les afectaba y personas de ambos sexos que moqueaban todo el tiempo por prohibir en general la expresión de emociones), ahora los usaban para secarse esas lágrimas liberadoras que antes bloqueaban.

Las ventas subieron y la población de usuarios de esos tisúes se declararon más sanos en una encuesta posterior a la campaña, sin embargo, en poco tiempo desapareció misteriosamente el producto del mercado. 

No nos hagan caso, pero algo nos hace sospechar de los laboratorios fabricantes de psicofármacos.

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IDEAS LOCAS, CUENTOS CUERDOS

http://planocreativo.wordpress.com/2011/08/19/si-no-te-quieres-resfriar-llora-cuando-tengas-que-llorar-2/